Día del Flamenco con Norberto Torres

Con motivo del Día Internacional del Flamenco, el IES Alborán-Manuel Cáliz ha querido entrevistar a D. Norberto Torres, uno de los flamencólogos más importantes de España. Aprovechamos este día para conocer mejor su figura.

P: ¿Se podría afirmar que -pese a que nuestra tierra está lejos de la zona en la que se originó el flamenco- Almería ha jugado un papel relevante en el origen y desarrollo del flamenco, tanto en cuanto a "palos", como a creadores e intérpretes?

R: Lo que sí quiero transmitir desde el principio, es que aún queda pendiente escribir la historia del flamenco almeriense. En este sentido, lo que está cada vez más claro a la luz de las últimas investigaciones sobre flamenco, realizadas de forma profesional con tesis doctorales en diferentes universidades, es que en Almería y su provincia, concretamente en el pueblo de María y en el barrio de La Cañada, nacieron dos personalidades artísticas imprescindibles para la configuración del flamenco como género musical, Julián Arcas y Antonio de Torres. Puede parecer extraño nombrar aquí a un concertista y a un constructor de guitarra. Pero en lo que concierne la guitarra flamenca, especialmente en su vertiente de concierto, la guitarra flamenca no se puede entender sin Arcas y sin Torres.

Luego otra aportación relevante la tiene otro personaje almeriense, la bailarina/bailaora Carmen Dauset. Su impacto en la difusión de la cultura española en Estados Unidos a través del baile fue espectacular, siendo uno de los principales iconos femeninos en este país a finales del XIX y principios del XX.  

He dejado para lo último el cante, lo que de forma errónea ha prevalecido hasta ahora y distorsionado la historia del flamenco, al querer interpretar el todo por la parte, el flamenco por el cante, o sea por lo poético, desde la copla flamenca. Existen nombres como El Cabogatero, Pedro el Morato, El Ciego de la Playa, Pepe el Marmolista, Chilares, etc. Pero en comparación a Arcas, Torres y Carmen Daucet, son más bien entrañables criaturas de la picaresca superviviente de la Almería minera. Y luego el estilo o "palo", la taranta, de la que surgirá el taranto como creación moderna del siglo XX, impulsado sobre todo por el baile de Carmen Amaya desde fuera de España, y por el cante de Fosforito para la afición andaluza.

P: Históricamente la musicología flamenca parece que ha estado -digamos- en manos de aficionados y que ha tenido un desarrollo doctrinal muy cercano a lo poético. Usted, como doctor en guitarra flamenca, ¿nos podría decir cuál es la situación actual del conocimiento científico y de los estudios sobre el flamenco?

R: Hay una propia historia de la investigación sobre flamenco. Marca un cambio de rumbo en 1990 y 1991, con la publicación del libro "Sociología del flamenco" del austriaco Gerhard Steingress (entonces profesor titular de sociología en la Universidad de Sevilla), y "¿Se sabe algo?" del inventor de la Bienal de Sevilla, José Luis Ortiz Nuevo, acometiendo un vaciado de las noticias sobre flamenco publicadas en la prensa sevillana del XIX (incomprensiblemente no consultadas hasta entonces). Con ellos empezó a construirse un nuevo discurso sobre flamenco que desconstruía mitos y leyendas. Desde entonces, las tesis doctorales defendidas en España y desde otros paises (por cierto, la primera la defendió una filóloga de origen almeriense, Carmen Pradal, en la Universidad de Toulouse en 1967) no hacen más que confirmar las líneas marcadas por Steingress y Ortiz Nuevo. 

P: ¿Es usted partidario de mantener la "pureza" o en cambio lo es de la "fusión" del flamenco con otras músicas del mundo?. ¿Qué grandes personajes podrían considerarse como paradigmas en el flamenco contemporáneo en cuanto a ambas visiones del flamenco?

R: Más que de "pureza" y "fusiones", preferiría hablar de arte clásico y arte contemporáneo. Esta dialéctica siempre ha existido en el flamenco, la clásica disputa entre "antiguos" y "modernos". Como el flamenco emerge del romanticismo y de su idealización de lo oriental, casi diría que el embrión está en la disputa de Hernani de Victor Hugo a favor del drama romántico. Antonio Chacón era un revolucionario en su época, creador de malagueñas nuevas y configurando los primeros trazos artísticos de les estilos mineros, entre ellos el de la taranta de Almería. Hoy es una de las grandes referencias clásicas del cante. La Niña de los Peines era moderna hasta en el vestir y en la forma de peinarse (Martirio no ha inventado nada), y es hoy la cantaora clásica del género por excelencia, etc. Como ya me voy haciendo mayor, mis gustos son cada vez más por lo clásico, después de militar a favor de las fusiones, o "infusiones" como decía el maestro Enrique Morente, otro clásico revolucionario. Tener las raices agarradas para poder volar recomienda siempre Manolo Sanlúcar. 

P: ¿Cabe destacar y valorar de forma diferenciada dentro del flamenco al cante, al toque, y al baile?

R: Como he comentado antes, la distorsión principal de la historia del flamenco ha sido querer interpretar y explicar el todo desde la parte, el flamenco desde el cante. Le quitamos la guitarra a los cantaores y a ver lo que hacen. Le quitamos la guitarra a las bailaoras y a ver lo que hacen. ¡Una huelga prolongada de los guitarristas, y se acaba la profesión! Los tres elementos han estado siempre presentes en concierto, es decir en complicidad mutua, en diálogo. Paco de Lucía muy pronto tocaba sus recitales a dúo después de una parte a solo, y ha terminado con un sexteto. Más que artística, es una cuestión de sociabilidad. Viajar e irse de juerga solo es peligrosamente aburrido. Muy pocos flamencos lo aguantan. 

Nacido en Saint-Fons (Lyon, Francia) en 1960. Licenciado en Filología Hispánica por la Universidad Lyon II, Diplomado en Guitarra Clásica y Solfeo por el Conservatorio de Vénissieux (Lyon), Profesor Titular de Filología Francesa en EEMM desde 1987, Doctor en Ciencias Humanas y Sociales por la Universidad de Almería desde 2009, con la tesis De lo Popular a lo FlamencoAspectos Musicológicos y Culturales de la Guitarra Flamenca (Siglos XVI-XIX).

Premio de Investigación (Ministerio de Cultura y Medio-Ambiente de España) por su trabajo  Universalidad guitarrística del flamenco (XXIII Congreso Internacional de Arte Flamenco, Paris, 1993). Miembro de la redacción y colaborador de revistas especializadas de flamenco como Sevilla Flamenca, Candil, La Caña, El Olivo, Flamenco Magazine y de revistas francesas y españolas especializadas en guitarra (Études Tziganes, Guitarist Acoustic, Royal Classics, etc.). Autor de cinco capítulos de la Historia del Flamenco (1995 y 1996). Autor de los libros Guitarra Flamenca (2004), Historia de la Guitarra Flamenca (2005), El Niño Ricardo: Vida y Obra de Manuel Serrapí Sánchez (2006), Barcelona y la configuración de la guitarra clásico-flamenca (2014). En 2006 ha impartido el curso Estética Musical del Flamenco en la XIV Bienal de Sevilla, y en 2008 coordinó el curso El Flamenco es Música en la XV Bienal de Sevilla. Sus líneas de investigación se orientan hacia la guitarra flamenca y el flamenco como género musical y cultural.

Como guitarrista, recibió su formación flamenca con Manolo Sanlúcar en Sanlúcar de Barrameda (1982) y en Sevilla (1984), Rafael Riqueni (Sevilla, 2006) y con Paco Peña, Paco Serrano y José Antonio Rodríguez (Córdoba, 1984-1990).