IES Alborán-Manuel Cáliz

La Consejera de Educación de la Junta de Andalucía, Dña. Sonia Gaya, ha visitado nuestro centro para presidir el acto de cambio de nombre del Instituto, que desde el 14 de julio ha pasado a denominarse IES Alborán-Manuel Cáliz. El acto consistió en un homenaje al que fue su director durante 35 años. También se contó con la presencia de la Delegada de Educación de Almería, Dña. Francisca Lourdes Fernández, y la Delegada de Gobierno de la Junta de Andalucia en Almería, Dña. Gracia Fernández. 

La Sra. Consejera y los familiares de D. Manuel Cáliz descubrieron el nuevo rótulo en la entrada principal del edificio. A continuación, y tras una visita a sus instalaciones, tuvo lugar en el Salón de actos una Mesa Redonda con las intervenciones de las personalidades asistentes, así como de dos ex-profesores del centro, D. José Alberto Plaza y D. Felipe Gómez, íntimos colaboradores de D. Manuel Cáliz. Todos elogiaron su excepcional labor profesional y su gran calidad humana.

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EL IES Alborán pasa a denominarse "IES Alborán-Manuel Cáliz"

D. Manuel Cáliz CálizEl BOJA de hoy viernes 14 de julio de 2017, ha publicado la "Orden de 26 de junio de 2017, por la que el Instituto de Educación Secundaria «Alborán» de Almería, pasa a denominarse «Alborán-Manuel Cáliz»". La Sra. Consejera de Educación de la Junta de Andalucía, Dª Sonia Gaya Sánchez, aprobó la Orden en los últimos días del pasado mes de junio. 

Con el cambio de denominación, promovido por el Consejo Escolar del Instituto con el apoyo del Claustro de Profesores, y con la inestimable ayuda y empuje de muchos profesores y exprofesores, y en especial de los miembros de su último Equipo Directivo y del que le sucedió, se consigue el objetivo que se planteó la Comunidad Educativa del Alborán al poco tiempo del fallecimiento en acto de servicio -el 25 de septiembre de 2014- de nuestro querido, añorado, y admirado exdirector D. Manuel Cáliz Cáliz.

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Historia del Alborán

 IES Alborán
 
 
Concordia parvae res crescunt,

discordia Maximum dilabuntur

(Sall;lug-10,6)

                         Con la concordia crecen las  cosas pequeñas

con la discordia se deshacen incluso las más grandes

 

 

 

La puesta en funcionamiento

El Instituto de Bachillerato Mixto nº 5 de Almería fue creado por el Real Decreto 2042, de 20 de julio de 1979 (B.O.E. del 27 de Agosto) a propuesta del Ministerio de Educación y Ciencia, siendo ministro D. Manuel Otero Novas, quien asumió la propuesta del entonces Delegado provincial del citado ministerio, D. José Ramos Santander.

   Al no disponerse de un edificio propio, el recién creado Instituto ocuparía en sus cinco primeros cursos de funcionamiento unos pabellones adaptados de unos antiguos almacenes e instalaciones, que eran conocidos como las “caballerizas” del cortijo  Fitcher, y que habían acogido ya a otros Institutos como el nº 1 (Alhadra) y el nº 4 (Al-Ándalus) y entre ambos al Colegio Universitario de Almería. Nuestro Instituto sucedió en el uso de estas instalaciones al IES Al-Ándalus que ¡solo las ocupó un curso escolar!

   El primer claustro tuvo lugar el día 20 de octubre de 1979. Lo constituíamos 24 profesores en régimen de comisión de servicio, desplazamiento o interinidad. Tuve el honor de presidirlo como director junto a la primera junta directiva formada por D. Pedro Cabrera Sánchez, vicedirector; D. Luis Martínez Martínez, secretario; Dª. Matilde Soriano García, vicesecretaria; D. Juan Hita Fernández, Jefe de Estudios diurnos y D. José Luis González Santos, Jefe de Estudios nocturnos. 

   El primer Consejo Asesor lo constituyen, junto a la representación del equipo directivo, los profesores D. José Mª Lirola Terrés, D. Ignacio Prado García, Dª Pilar Oña Navarro y D. Modesto Sánchez Melero; los alumnos D. Nicasio Martín Román y Dª Rosa Mª Moya Pérez y el representante del personal no docente D. Rafael Ortuño Hernández.

   El personal auxiliar de servicios lo componían un auxiliar administrativo, D. Rafael Ortuño Hernández, dos conserjes, D. Juan Quintana Alcaide y D. Damián Ros López  y dos limpiadoras, Dª Carmen Fortes Gálvez y Dª Clotilde López Herrerías.

   El primer alumnado alcanzó la cifra de 460 distribuidos en 12 grupos, con jornada partida de mañana y tarde. La Delegación y la Inspección aceptaron nuestra propuesta de sólo iniciar las actividades con alumnado de 1º de BUP al objeto de poder ir desarrollando progresivamente un modelo organizativo propio, que consistía en crear un buen ambiente de estudio con una adecuada convivencia para incorporar a la enseñanza pública de la ciudad una oferta más de calidad.

   El día 3 de diciembre de 1979 tiene lugar la primera asamblea de padres y madres para nombrar una comisión encargada de redactar los estatutos presidida por D. Juan José Pérez Gómez. Una vez redactados y aprobados los estatutos, se elige la primera junta directiva en enero de 1980.

   El 10 de diciembre de 1979 se aprueban las primeras “normas de disciplina”  y el presupuesto económico para el primer curso es de  1.439.002 Ptas.

   A pesar de las dificultades iniciales, el primer curso de funcionamiento alcanza un saldo positivo y el Instituto empieza a ser reconocido en la ciudad.

   En el curso 1980-81 se incorpora un grupo de profesores y profesoras por traslado que constituyó la primera plantilla titular del Instituto. El Claustro aumenta a 31 profesores y profesoras, el alumnado a 660 distribuido en 10 grupos de 1º de BUP y 6 de 2º de BUP y el personal de servicios aumenta en 2 efectivos.

   Del profesorado “histórico” sólo permanecen en la actualidad  D. Antonio Camilo Mota,  D. Juan Pedro Fernández Santiago, D. Felipe Gómez Ortega y quien escribe esta historia.

 

I. El edificio

   La Delegación del ministerio de Educación y Ciencia quería la ubicación del nuevo Centro en los terrenos de La Hoya al pie de la Alcazaba, pero dificultades urbanísticas y de adquisición del solar por parte del Ayuntamiento de la ciudad, presidido por D. Santiago Martínez Cabrejas, cambiaron la ubicación, con mayor criterio desde mi punto de vista, a una zona en plena expansión urbanística cual era la de Nueva Andalucía. El proyecto de edificación es aprobado por el Ministerio de Educación el 24 de febrero de 1981 por un montante de 96.000.000 Ptas., de los que 10.000.000 Ptas. serían con cargo a los presupuestos de 1981 y el resto a los de 1982. El Delegado de Educación y Ciencia, D. José Ramos Santander urge al Ayuntamiento la cesión del solar, una gran huerta, de la calle Padre Méndez, pero los formalismos de la compra y la cesión se retrasan, por lo que una Comisión del Consejo de dirección del Instituto visita al Sr. Alcalde para demandarle la pronta cesión del solar al Ministerio de Educación. La entrega del solar se formaliza en junio de 1981 con la dificultad añadida de que se detrae de él  la superficie que ocupa el actual edificio del Colegio Ciudad de Almería, reservando para el Instituto 8.000 metros cuadrados cuando eran necesarios 2.000 más para un Centro de Bachillerato de 24 unidades. El proyecto del nuevo edificio se encarga al arquitecto D. Jesús Martínez Durbán, quien se reúne varias veces con el equipo directivo de entonces para analizar y estudiar la mejor funcionalidad de las distintas dependencias y espacios. Cuando el Ministerio se disponía a iniciar las obras de construcción, las competencias de Educación pasan a la Junta de Andalucía, lo que retrasará el inicio de las mismas. La Junta asume el proyecto, aprobado ya por el Ministerio, en marzo de 1983 y lo adjudica a la empresa “Construcciones Velázquez de Castro”. Se inician las obras con la idea de que el edificio se termine en 1985.

   La aprobación  del reformado, hecho a petición nuestra, del edificio por parte de la Consejería retrasaba la recepción de la obra y nuestro traslado al mismo para los inicios del curso 1985-86. El incendio que se produjo la noche del 11 de mayo de 1985, en el edificio provisional que ocupábamos, aceleró el traslado al actual edificio de la calle Padre Méndez. El 15 de mayo de 1985 se impartieron las primeras clases en nuestro edificio. Se terminaba así una etapa en la  que alumnos, profesores y personal habían estado separados en dos turnos, mañana y tarde, con las dificultades inherentes de unas instalaciones provisionales. Así conseguíamos la unidad ansiada.

   El primer claustro en el actual edificio tiene lugar el 3 de junio de 1985 y el primer Consejo escolar el 21 de junio de 1985. Se alcanzan así los recursos materiales imprescindibles para la consolidación de lo que ya era el proyecto educativo Alborán.

   El nuevo edificio se bendice por el Obispo Excmo. D. Manuel Casares Hervás y se inaugura oficialmente el 25 de septiembre de 1985, con asistencia de autoridades académicas y municipales. La conferencia inaugural la dicta D. Antonio Luís Rodríguez López-Cañizares, Inspector de Educación. El día 27 de septiembre tiene lugar una fiesta para el alumnado en las Pistas deportivas.

   El lógico devenir de los cursos va marcando nuevas necesidades y se suceden diversas modificaciones y mejoras del edificio como la elevación del vallado de las pistas deportivas y pintura de las mismas (1987 y 1992 respectivamente), instalación de megafonía en el exterior (1992), instalación de un ascensor, traslado de los vestuarios al porche de las pistas deportivas y en su lugar hacer dos nuevas aulas (Música y Audiovisuales) y reparación de la cubierta (1993) habilitación del Taller de Tecnología y automatización con control visual de las puertas exteriores (1999) habilitación de dos aulas especiales (Plástica y Dibujo) para la implantación del Bachillerato Artístico (2001) y proceso de  informatización (desde el curso 2001-02  hasta la actualidad).   En el curso 1998-99 se incorpora al Instituto el alumnado del 1er. ciclo de la ESO que, desde el 97-98, habían desarrollado sus actividades escolares en el Colegio Madre de la Luz. Se inicia en el Instituto el calendario de implantación de la LOGSE. La falta de espacio en nuestro edificio obligó a llegar a un acuerdo recíproco de uso de instalaciones entre nuestro centro y los Reales Conservatorios de Música y Danza. Consiste en que por las mañanas, cuando los Conservatorios no tienen actividad escolar, 9 grupos de alumnos/as de 1er. ciclo de ESO y 1 aula de Educación Especial procedentes del IES Alborán tienen su actividad escolar en el edificio del Conservatorio y, por las tardes nuestras instalaciones son usadas por ambos Conservatorios, en mayor grado por el de Música. De nuevo se imponía una fractura en la organización y en la actividad escolar del Instituto. Esta “provisionalidad” se ha convertido en “normalidad”, por lo que se hacía imperiosamente necesaria la ampliación de nuestro edificio, que será una realidad en el segundo trimestre del  presente curso 2010-2011, una vez finalizadas las obras de ampliación del edificio y la futura construcción del Conservatorio de Danza. Cuando esto se produzca, los tres centros educativos recuperemos la autonomía y el uso completo de nuestras instalaciones.    El edificio se caracteriza por disponer de los espacios necesarios para poder desarrollar las enseñanzas que imparte: 33 aulas amplias; 3 aulas de Informática; 1 taller de Tecnología equipado con equipos de informática; 1 aula de Música; 1 sala de Dibujo, 1 aula de Plástica; 1 aula de Educación Especial; un salón de actos; la Biblioteca; 3 laboratorios (Biología y Geología; Física y Química), un Gimnasio y sus correspondientes pistas deportivas; 11 Departamentos y zona administrativa con despachos de Secretaría y equipo directivo y una Sala de Profesores. Además se completan las instalaciones con la zona de entrada al mismo con jardines, aparcamiento y una plaza con pérgola para recreo del alumnado.

 

II. El nombre y el escudo.

   Por iniciativa del Claustro de profesores se iniciaron los trámites administrativos para poner nombre a nuestro Instituto. Según la norma, la Consejería decidía la denominación tras recibir las propuestas del Claustro, la APA y el Ayuntamiento. Las propuestas no coincidieron. El Claustro extraordinario del 18 de junio de 1984 votó el nombre de “Alborán” entre ocho posibles denominaciones; La Asociación de Padres eligió el nombre de “Virgen del Mar” y el Ayuntamiento propuso el de “Vicente Aleixandre”. Se produjo cierto malestar en el Claustro porque un diario de Almería había publicado que el Instituto Mixto nº 5 se iba a denominar “Virgen del Mar”. El Presidente de la AMPA, D. José Andrés Consuegra López, desmintió en un Consejo Escolar que la asociación estuviera tras esa información y quedó zanjada la cuestión. En el Consejo Escolar de 24 de octubre de 1984 se rechaza la propuesta municipal y se decide enviar a la Consejería las otras dos. El Inspector del Centro, D. Pascual González Guzmán, preparó el informe preceptivo y la Consejería, por  Orden de agosto de 1985, publica en el BOJA la denominación definitiva de “Alborán”. No nos imaginamos desde la distancia otro posible resultado.

   El escudo del Instituto se encargó al profesor de Dibujo D. José Antonio Canteras Alonso, quien, con la colaboración de sus alumnos, presentó varias propuestas de las que definitivamente se adoptaría, en el curso 1985-86, una, que es el símbolo del Instituto desde entonces. Alude simbólicamente, en sus campos, a las Humanidades (izquierdo) y a las Ciencias (derecho) y en su ángulo  inferior se identifica una isla con palmera y que es identificación del nombre de nuestro Instituto. En la parte superior se lee la leyenda IES ALBORAN coronada con tres flores de lis, que identifican la virtud de la nobleza de espíritu que debe presidir la vida de un centro educativo.

  

III. La realidad educativa y sus fases

   No cabe la menor duda de que el primer periodo de este ciclo corto de nuestra historia se corresponde con los cinco primeros cursos en que la actividad educativa se desarrolló en las instalaciones de la finca de Santa Isabel. La actividad se regula por la Ley General de Educación dentro del nivel de enseñanzas de Bachillerato y C.O.U. Fue una fase intensa en la que tuvimos que superar adversidades en las instalaciones que recibían todos los cursos el bálsamo de las ayudas económicas extraordinarias por parte de la Delegación. Éstas contribuyeron a optimizar los espacios interiores y exteriores de aquel edificio provisional.

   Tanto el alumnado como el profesorado, conscientes de las carencias con respecto a otros institutos de la ciudad, redoblamos nuestra capacidad de superación y se fue logrando un buen ambiente de convivencia y trabajo escolar, que, poco a poco, se reconocería por las familias y por la ciudad. No cabe duda que en esta fase existía en realidad un Instituto dividido en dos turnos de alumnos y profesores, pero con objetivos y organización única. La armonización de estas dos realidades fue causa de intensos debates en Claustros, Consejos de Dirección y entre los alumnos, porque además siempre estuvo en ebullición la reivindicación del nuevo edificio.

   Fue también época de transición política en España y de reivindicación autonómica en Andalucía, por lo que las discrepancias ideológicas podían haber dividido al claustro y a la propia comunidad en dos sectores encontrados, lo que hubiera puesto muchas dificultades para crear el ambiente más apropiado de un Centro escolar. Gracias a Dios este riesgo se pudo superar con el esfuerzo de todos y los resultados positivos de nuestros alumnos, el trabajo serio del profesorado y el clima de convivencia que se generó contribuyeron a que la demanda de escolarización aumentara y la masificación llegara a un Centro escolar con instalaciones provisionales. La falta de centros de Bachillerato en las poblaciones periféricas de la ciudad (Gádor, Pechina, Viator, Rioja, Benahadux) centró la atención de los padres de estas poblaciones, menos timoratos por enviar a sus hijos e hijas a uno con poca protección externa, especialmente en el turno de tarde.

   Organizaron por su cuenta un transporte escolar y empezaron a formar parte de los órganos colegiados y de las juntas directivas de la APA. De esta forma un porcentaje alto de alumnos del turno de tarde procedían de estas poblaciones y consideramos que se beneficiaron en su formación.

   La primera promoción que terminó sus estudios de C.O.U. fue la del curso 82-83. Obtuvo unos excelentes resultados en la pruebas de selectividad y entre sus componentes estaba el primer premio extraordinario de Bachillerato del entonces distrito universitario de Granada, D. José Cruz Mañas.

   El segundo periodo coincide con el traslado al actual edificio y abarca desde finales del curso 1984-85 hasta la implantación del Sistema educativo de la LOGSE en el curso 1998-99. Podríamos decir, sin riesgo a equivocarnos, que ha sido hasta ahora  la “época dorada” o, según se quiera, la “época clásica” del Alborán. Orientamos todo el esfuerzo y la organización a preparar y a formar a nuestro alumnado para iniciar con éxito su etapa universitaria dentro del marco de la Ley General de Educación. Y ahora lo hacíamos con medios materiales adecuados, con unidad institucional, con sistema de evaluación adecuado al proyecto, con entusiasmo por parte de alumnos y profesores por el trabajo escolar y con toda la experiencia colectiva añadida  de la primera fase. La demanda escolar fue aumentando hasta el punto de no poderla atender en su totalidad y con masificación en las aulas. La mayor indicativo en esta etapa ha sido el resultado de la selectividad curso por curso. Hemos incorporado a la Universidad una media de 150 alumnos por curso. Además una media del 40% de este total con posibilidad de elegir sus estudios en Escuelas o Facultades con “númerus clausus”, al superar la prueba con una calificación superior a 7 puntos. Toda la comunidad escolar se ha hecho acreedora de este ganado prestigio del Alborán. De ahí nuestra postura de no querer anticipar la LOGSE cuando se nos ofertaba por parte de la Administración educativa.

   El tercer periodo comienza con la implantación de la LOGSE  en 1998-99. Nos obliga a una nueva reordenación de las estructuras organizativas. Como en la teoría de la Historia de Vico llegamos al “ricorsi”, es decir, a un centro desunido no ya en mañana y tarde, sino en el Conservatorio o en el Instituto. La masificación del alumnado continúa y, como afirmaba el gran Galileo “… y sin embargo se mueve”, que equivale a decir que todavía nuestra realidad educativa mantiene su acreditada calidad. Hemos tenido que asimilar un nuevo sistema educativo con una terminología agobiante y complicada: ESO, departamentos, equipos educativos, equipo técnico de coordinación pedagógica, adaptación y diversificación curricular, educación especial, transversalidad, excepcionalidad, promoción automática....

   La comunidad educativa ha aceptado el reto con generosidad hasta con sus dosis de ilusión. Hemos buscado incorpora una oferta educativa más rica y acorde con los tiempos. Así hemos implantado el Bachillerato Artístico en sus dos modalidades, la Educación especial y el Instituto ofrece hoy el ser sección bilingüe hispano-francesa. Pero eso no lo es todo, ya que la cesión de las instalaciones, por la tardes, a los Reales Conservatorios de Música y Danza, no facilita  las condiciones de la Consejería de Educación para proyectos nuevos como los de Centros de familia o los TIC. El gasto económico y el deterioro de las instalaciones tampoco es compensado generosamente por la Consejería a pesar de la receptividad de nuestro Delegados provinciales a nuestras demandas.

   Nuestro alumnado sigue cosechando éxitos académicos en la selectividad. Contamos con otros tres “premios provinciales de Bachillerato”: D. Francisco Javier Torres Ramírez (curso 1999-98) y D. Pablo García Salaberri (curso 2003-04) y D. Luis Alberto Segura Gavilán (curso 2008-09). Un buen número de alumnos y alumnas han participado en Olimpiadas de Matemáticas, Física y Química provinciales y han conseguido el primer o segundo puesto, que les ha permitido  representarnos a nivel nacional :  D. Francisco Javier Torres Ramírez D, Rubén Díaz González, D. Jesús Garicano Mena, D. José Ramón Teruel Antolín ,D.ª Cristina Fernández Sánchez o D. Rubén Mínguez son una representación cualificada de ellos. La incorporación  del Bachillerato Artístico permitió la participación en  concursos de pintura de nivel nacional. Nuestro Centro recibió la felicitación del diario  el Mundo de Madrid por el mayor número de alumnos y alumnas seleccionados en la final del Concurso de versiones de obras de Van Gogh, convocado en el 2002. Dos de nuestras alumnas consiguieron el primer y el segundo premio: Dª Ana Mª Canteras  Jiménez y Dª Francisca Mañas Mañas.

   Ellos son la punta de un iceberg formado por una pléyade de antiguos alumnos en la actualidad  profesores universitarios de prestrigio, de enseñanzas no universitarias, de profesionales liberales excelentes, de reconocidos artistas destacados del sector sanitario y de hombres y mujeres de empresa, cuya relación se haría muy extensa. Es nuestro mayor patrimonio. 

   El balance total de estos treinta y dos años, académicamente hablando, es el de más de 5.000 alumnos titulados en Bachillerato  y cerca de 500 graduados en ESO.

   Nueve  equipos directivos se han sucedido en estos veinticinco años y sólo un director, quien escribe esta historia, que ha permanecido ininterrumpidamente sin encontrar razón que lo justifique o quizá una sola, la de “ser y sentir el Alborán” como algo propio, siempre con la inestimable ayuda de todos mis colaboradores y colaboradoras en la función directiva. Mi inmenso agradecimiento por su amistad y también por su ayuda a ser coherente en el mundo tan complejo y tan sencillo, a la vez, de la enseñanza.

 

IV.  El profesorado, el alumnado y el personal no docente.

 

   Para hacernos una idea de la evolución de las personas que han formado parte de nuestra comunidad, sin necesidad de ir estudiando con detenimiento la plantilla de cada curso escolar, el número de alumnos o el del personal laboral, se presentan estos cuadros cuantitativos con una frecuencia quinquenal que comienzan en el curso 1979-80 y terminan en el curso 2010-11, cumplidos los treinta y dos años de su fundación.

 

Profesorado:

 

 

Seminario o Departamento

Curso

79-80

Curso

84-85

Curso

89-90

Curso

94-95

Curso

99-00

Curso

04-05

Curso

10-11

Biología y Geología

4

4

5

4

5

5

5

Dibujo y Plástica

1

2

2

2

2

4

4

E. Física y Deportiva

2

3

3

3

3

4

4

Filosofía

0

3

3

3

3

4

3

Física y Química

0

4

5

6

4

4

4

Francés

1

2

2

2

3

4

5

Geografía e Historia

3

6

6

6

7

7

8

Griego

0

1

1

1

1

0

0

Inglés

2

4

6

6

6

7

8

Latín

0

2

2

2

2

1

1

Leng.castellana  Lit.

3

6

6

5

6

9

8

Matemáticas

3

6

6

7

7

7

8

Música

2

1

1

1

2

2

2

Orientación E. Especial

0

0

0

0

1

3

3

Tecnología

0

0

0

0

3

3

2

Economía

0

0

0

0

0

1

1

Informática

0

0

0

0

1

2

1

Religión

2

2

2

2

2

2

2

Totales

23

46

50

50

58

69

69

 

Alumnado:

Curso

79-80

84-85

89-90

94-95

99-00

04-05

10-11

Nº de alumnos

460

922

942

1051

884

966

905

     El personal auxiliar de servicios se ha mantenido en nueve personas desde el curso 1980-81 hasta el curso 2002-03, en que aumentó a once por la implantación de un aula de educación especial y en 2009-10ª doce con la incorporación de una nueva auxiliar administrativa.

   Desde el principio nos acompañó la colaboración humana y económica plena de las familias representadas en la Asociación de Padres del Instituto. Ha sido un diálogo constante y fluido, con más acuerdos que desacuerdos, pensando siempre la mejor formación y atención a sus hijos e hijas. Hay que estar agradecidos a todas las juntas directivas presididas por D. Manuel Rubio, D. José Tadeo D. José Andrés Consuegra, D. Alfredo Romero, D. Alonso Gómez, D. Ángel Cañadas, D. Antonio Alías, D. Manuel Gutiérrez, D. Federico Puyó, D. Juan Fernández, Dª Ana Padilla y D. Carlos Romera por su inestimable apoyo. Ellos han representado dignamente a las familias.

   Desde estas líneas un recuerdo especial por D. José Andrés Consuegra y D. Alonso Gómez que ya acabaron su existir cotidiano.  

   Referirse a  las personas que han hecho posible nuestro  proyecto educativo es lo más importante de esta historia, casi lo más importante de ella. Todas ellas, desde la vocación o la obligación, desde la ilusión o el desencanto, desde el interés o el conformismo, desde la pizarra o desde el pupitre. La entrega, el respeto, el diálogo y la concordia, esa virtud temporal capaz de engrandecer lo cotidiano y evitar grandes males, a juicio del escritor romano Salustio, son las vías convergentes por donde circula el tren que caracterizado nuestro proyecto educativo.

   Muchas continúan todavía nuestro viaje, otras muchas se han bajado ya de él con el itinerario cumplido, pero es seguro que en el fondo de su memoria algo queda. Nuestro recuerdo para todo el alumnado que terminó su etapa educativa en este tiempo recordado, nuestro homenaje a los profesores y profesoras que disfrutan jubilosamente del deber cumplido con largueza: D. Rafael Gómez Fuentes, D. Félix Rabanal González, D.ª Adela Carbonell Fernández, D.ª Rosa María Pérez Burgos, D. Manuel Pascual López, D. Cesáreo Martínez García, D. Francisco Gea García, D.ª Dolores Abellán Rueda y D. Ginés Cervantes Ballesta, D. Francisco Fenoy Pérez, Dª Concepción Alarcón Candela, Dª Elisa Granados Restoy, Dª Trinidad Martínez López, Dª Amelia Muñoz Villar, D. Miguel Angel Rodriguez Iribarne, D. Francisco Martínez Perales ,D. Juan Calvo García, D. Antonio Poza Herrera, Dª Francisca Torres Martínez, D. Gabriel Álvarez González, Dª Beatriz Bravo Garzolini, D. Germán Fernández Arias, Dª Concepción Ceres Ruiz, D. Francisco Galera Collado, Dª Dolores Martínez Ibáñez, Dª Carmen Galdeano  López, Dª Milagros Peral Ocaña, Dª Antonia Mullor Rosas, Dª Françoise Paulet, D. Pedro Vence Pérez y  D. Ángel García Carreño. Y nuestro reconocimiento entrañable a las personas cuya colaboración es indispensable en la vida de un centro escolar: D.ª Clotilde López Herrerías, D.ª Carmen Fortes Gálvez , Dª María Dolores Sánchez  Alonso y D. Antonio López Rodríguez.

   Cómo no recordar ahora a los que la vida se les escapó en plena actividad o tras la jubilación: D. Francisco Ayala García, Dª Araceli López Guirado, D. Ángel L. Soriano Venzal, D. Francisco Robles Galdeano y Dª Ángeles Córdoba González  por parte del profesorado, y D. Juan Quintana Alcaide, D. Damián Ros López y D. Juan Pastor Pérez, personal no docente. Ellos también son parte de esta historia porque su recuerdo esta arraigado profundamente en  todos nosotros.

   De vosotros, de los que dejaron su segunda juventud en los pasillos, despachos o las paredes de las aulas, de todas las familias que confiaron la educación de sus hijos en este Centro, de los que han sido primero padres y luego abuelos por el camino hacia el Instituto, de los que fueron alumnos y ahora son padres de alumnos o profesores, de quienes se atrevieron a escribir sus mensajes o sus nombres en los ladrillos de las paredes... ¡Vuestra es esta historia!

 

D. Manuel Cáliz Cáliz

(1947-2014)