Hasta siempre, Ana

Y yo me iré.

Y se quedarán los pájaros cantando.

Todas las tardes el cielo será azul y plácido,

y tocarán, como esta tarde están tocando,

las campanas del campanario.

 

Y yo me iré,

y se quedarán los pájaros cantando

y mi espíritu de hoy errará nostálgico.